Recorrer Japón en bicicleta. Parte 1, información básica

Japón es uno de esos países en los que perderse por sus ciudades puede ser el mejor de los planes. Un pequeño templo, un precioso jardín estilo japonés, uno de esos encajonados ríos totalmente cubierto por cerezos que desearás visitar en el momento adecuado… Detrás de cualquier esquina puede aparecer un increíble descubrimiento.

Japón es un país bastante acostumbrada a las bicicletas, aunque muchas veces no dé esa sensación por la ausencia de carriles bici, por lo que una de las mejores opciones para descubrir todos estos rincones (y para ir a trabajar si tienes la suerte de vivir a una distancia adecuada) puede ser utilizar una bici. Cómo buen Working Holiday es muy posible que cuentes con un presupuesto bastante justo así que además te puede ayudarte a ahorrar sustancialmente en transporte público.

Ahora bien, quizás haya algunas cosas que debas saber acerca de las bicis. Vamos a comenzar esta pequeña guía con las normas lógicas. Lo más probable es que no recibas una multa si las incumples, pero es más cívico y más seguro si intentas seguirlas:

Montando en la carretera

Aunque no es lo más popular, es lo correcto. Desde los diferentes ayuntamientos, se está intentando desviar un poco el tráfico de bicicletas hacia la carretera, intentando liberar una parte en el margen izquierdo de la calzada. Las carreteras habilitadas suelen tener dibujos en el asfalto de bicicletas.

Por cierto, en Japón se circula por la izquierda y así deben hacerlo también los ciclistas.

Montando en la acera

En muchos casos está aceptado utilizar las aceras, siempre a una velocidad prudencial, cediendo el paso a los peatones e intentando mantenerse lo más pegado posible al borde, alejándose de las salidas de las casas, los comercios y las oficinas. Sin embargo, este derecho está reservado a niños menores de 13 años y si la carretera no tiene un tráfico excesivo, lo correcto es intentar evitar las aceras.

Uso del Casco

El uso del casco es sólo obligatorio para los niños menores de 13 años. Aun así, es recomendable utilizarlo, especialmente si se circula en calzadas muy transitadas.

En resumen, nada del otro mundo. Trata de circular por la carretera siempre que las condiciones sean favorables y utiliza el casco para reducir al mínimo las consecuencias de un posible accidente.