Para permanecer en Japón con cualquiera de sus visados que no sea el de turista, es obligatorio tener un seguro médico durante tu estancia en Japón. Puede tratarse de un seguro privado, del seguro público japonés o, incluso, tener los dos al mismo tiempo.

El seguro público es, si no ocurre nada, más barato que el privado, aunque en caso de necesitar asistencia médica, solo cubre un 70% de la factura. Las coberturas y el precio de un seguro privado dependerán de lo que contrates con tu aseguradora.

SEGURO PÚBLICO JAPONÉS

El seguro público japonés cubre a todos los residentes del país y tiene un coste que depende de la cotización del año anterior.

Para los que empiezan a trabajar en Japón, como en el caso de aquellos que llegan con el visado Working Holiday, el coste anual es de aproximadamente de unos 20€ al mes, aunque los recibos llegaran cada varios meses al domicilio donde te empadrones. Este seguro cubre el 70% de los costes médicos. El otro 30% corren a cargo del paciente.

Puedes contratarlo en el ayuntamiento de tu barrio al mismo tiempo que llevas a cabo el empadronamiento. Ten en cuenta que cada vez que te instales en un nuevo alojamiento tienes que volver a empadronarte en el ayuntamiento de tu nuevo distrito, aunque el seguro anterior seguirá siendo válido sin necesidad de nuevos trámites.

SEGURO PRIVADO

Por otro lado, está la opción de contratar un seguro privado. Esta opción se puede contratar con casi cualquier gran aseguradora en tu país de origen. Dependiendo de la compañía y las coberturas el precio puede variar bastante. También existen aseguradoras especializadas en viajes cuyas pólizas cubren problemáticas más adecuadas y cuyas tarifas son bastante competitivas. Si os decantáis por esta opción, deberéis marcar la opción “others” en la parte del seguro médico cuando rellenéis el papel de empadronamiento o comentarle a la persona que os atienda en el City Ward que ya tenéis un seguro contratado.